Noches, no huecos
Un alquiler no lleva hora dentro: lleva un primer día y un último día, y el precio es la tarifa por las noches. El calendario enseña lo que está cogido en vez de una lista de horas. Lo que más necesita un huésped la mañana que llega es la hora de entrada, así que va en el correo de confirmación y no en un párrafo de una página que ya ha cerrado.



