¿Cuánto tarda de verdad?
La mayoría publica en dos o tres minutos: busca tu negocio, elige un estilo y publica. No hay nada que instalar y no necesitas registrarte para ver la web primero, porque se construye desde tu ficha de Google y no desde una página en blanco.
¿Es gratis?
Sí. Tienes una web publicada en tu propia dirección name.clay.site con una pequeña mención al pie, y no caduca nada. El plan de pago es tu propio dominio, la mención fuera y las funciones pro.
¿Necesito conocimientos técnicos?
Ninguno. Si sabes escribir el nombre de tu negocio, puedes hacer una web con Clay: la página publicada es el editor, así que tocas lo que quieres cambiar. Sin código y sin nada que mantener, mira la comparación con WordPress para ver lo que eso ahorra.
¿Puedo usar mi propio dominio?
Sí: cómpralo donde quieras y apúntalo a Clay con un plan de pago; el certificado se emite solo. Hasta entonces, la dirección gratuita name.clay.site es una dirección de verdad que puedes imprimir, y sigue funcionando después.
¿Publico cifras reales de producción?
Sí, y es lo más fuerte de la página. Todo el mundo da una estimación; casi nadie publica lo que una instalación suya produjo de verdad. Ser el que lo hace es toda la diferencia en una mesa con tres presupuestos encima.
¿Cómo trato la amortización?
Di los supuestos. Qué precio has usado, qué pasa si cambia, y cómo queda la cifra en un año normal. Una página que enseña sus cuentas se cree; una que promete un número no.
¿Dónde pongo mi certificación?
En el bloque Sobre nosotros y en el pie, como texto legible. Un buscador no lee un sello, así que un número que solo existe como imagen es un número por el que nadie te encuentra.