¿Cuánto tarda de verdad?
La mayoría publica en dos o tres minutos: busca tu negocio, elige un estilo y publica. No hay nada que instalar y no necesitas registrarte para ver la web primero, porque se construye desde tu ficha de Google y no desde una página en blanco.
¿Es gratis?
Sí. Tienes una web publicada en tu propia dirección name.clay.site con una pequeña mención al pie, y no caduca nada. El plan de pago es tu propio dominio, la mención fuera y las funciones pro.
¿Necesito conocimientos técnicos?
Ninguno. Si sabes escribir el nombre de tu negocio, puedes hacer una web con Clay: la página publicada es el editor, así que tocas lo que quieres cambiar. Sin código y sin nada que mantener, mira la comparación con WordPress para ver lo que eso ahorra.
¿Puedo usar mi propio dominio?
Sí: cómpralo donde quieras y apúntalo a Clay con un plan de pago; el certificado se emite solo. Hasta entonces, la dirección gratuita name.clay.site es una dirección de verdad que puedes imprimir, y sigue funcionando después.
¿Cómo debe funcionar el formulario de tabla?
Pregunta para cuántas personas y qué suelen disfrutar, y elige tú los quesos. Casi nadie que encarga una tabla sabe qué pedir, y un formulario que exige cinco nombres de una lista se abandona.
¿Tengo que listar cada queso?
No, y una lista entera deja de ser cierta en una semana. Una línea sobre qué está en su punto vale más que un catálogo, y es la razón por la que alguien vuelve a abrir la página.
¿Puedo coger encargos de Navidad?
Sí, con un formulario y una señal indicada. Diciembre es casi todo el año de una quesería, y esos encargos llegan hoy por teléfono en tus dos semanas más cargadas.